Empleada de hogarCorren tiempos de gran exceso y sobrecarga de tareas en los frentes más diversos, y ello nos dificulta grandemente poder compaginar tal embrollo con tener nuestra casa impecable como quisiéramos. Por eso es muy posible que tengamos que comenzar a pensar en los beneficios de las empleadas del hogar, pues se trata de profesionales con un conocimiento especializado de las tareas que han ejercer para atender cualquier menester de orden y limpieza en la casa, entre otros asuntos.

Como dice ese viejo proverbio tantas veces repetido, las pequeñas cosas son las que hacen la vida. Tener la casa patas arriba, en estado insalubre y de caos, no puede ser finalmente bueno para nadie, ni en términos de salud psíquica y somática, ni en términos de elemental armonía del hogar familiar o simplemente de encontrar aquello que necesitamos o disponer de ropa limpia cuando se precise. Si queremos que la vida moderna no nos arrastre al caos, muchas veces la empleada doméstica es la varita mágica que nos es indispensable para el hogar.

Pero ¿cuáles son las tareas de una empleada doméstica, y por qué pueden beneficiarnos?

La empleada doméstica ha de llevar a cabo una serie de tareas que son básicas y elementales para que todo hogar funcione bien y no se suma en la suciedad, el desorden y la desorganización. Así, dispondrá de los amplios conocimientos necesarios en los siguientes variopintos ámbitos:

  • Empleo de útiles de limpieza a un nivel profesional y adaptados a los múltiples quehaceres y superficies con los que ha de trabajar. Dada la gran variedad de utensilios existentes en el mercado, la trabajadora doméstica sabrá guiarse adecuadamente en ello.
  • Conocimiento de los muy variados productos de limpieza para así eliminar el polvo y cualquier insalubre o de cierta toxicidad que pueda ser nocivo para nuestra salud y el estado de nuestro hogar.
  • Conocimientos de cocina y de los alimentos y productos adecuados para preparar platos de gran calidad, que puedan garantizarnos una buena y equilibrada alimentación cada día. La trabajadora doméstica además ha de saber seleccionar los productos adecuados, pues será la encargada de hacer la compra de la casa.
  • A menudo, las empleadas domésticas poseen también conocimientos de conducción automovilística, por si es necesario acompañar a un familiar (sobre todo personas de edad avanzada o los niños de la casa) a determinados lugares, o bien si es preciso tomar el coche para hacer la compra.
  • Sabrá tratar la ropa a la hora de poner lavadoras, tender y planchar. Esto incluye las prendas de especial delicadeza, los diferentes tipos de detergentes, suavizantes y planchado, etc.
  • Cuidará y hará compañía a las personas que necesitan de cierta atención, como niños y ancianos del hogar familiar.

Como hemos podido apreciar, los beneficios de las empleadas del hogar son más que obvios en este sentido. Pero no son los únicos.

Otros beneficios de las trabajadoras domésticas

Estos beneficios pueden verse desde dos prismas distintos. Así pues, se pueden tomar desde el particular punto de vista de la trabajadora:

  • Régimen de vacaciones, días festivos y descansos. Se garantiza un descanso mínimo de 36 horas por semana trabajada, para evitar el trabajo extenuante y contraproducente a la salud de la empleada.
  • Jubilación, así como salario mínimo interprofesional que queda legalmente establecido cada año por el Real Decreto correspondiente.
  • Permisos por maternidad, lactancia, etc.
  • Bajas por enfermedad, accidentes, y otras causas diversas.

Además, desde la perspectiva concreta del empleador, también se dan beneficios:

  • Tener una casa en estado de limpieza y orden y atendida por una profesional con el bagaje adecuado.
  • Ventajas fiscales también en lo relativo al pago de las cuotas correspondientes de la Seguridad Social.
  • No tener que cargar con las tan necesarias como a menudo engorrosas tareas hogareñas.

Los beneficios de las empleadas del hogar estriban precisamente en ello: que sin grandes complicaciones ni tampoco costes necesariamente elevados, podemos contar con una persona eficiente que nos ayude a tener nuestra casa mejor que nunca.