Cobrar la pensión de tu madre por cuidarla

El espectro de la población dependiente es muy amplio y abarca todas las edades, desde personas desde tempranas etapas de la vida hasta edades avanzadas, con severas discapacidades y disfunciones o graves problemas de salud, que necesitan las atenciones y cuidados de otros.

Sin embargo, principalmente con el creciente envejecimiento de la población, aumenta por consiguiente la población pasiva, y por lo tanto también la población en situación dependiente: aquellos que, por enfermedades o estragos de la salud propios de la tercera edad, necesitan cada vez más que alguien los cuide y los atienda.

Si mi madre, por su avanzada edad y problemas de salud, necesita a una persona que la cuide y atienda, hay una legislación que lo ampara. Como esas atenciones y cuidados suponen un evidente gasto de tiempo y esfuerzo, el Estado decidió promoverlos mediante la aprobación, por las Cortes Generales, de La Ley de Dependencia.

Cobrar la pensión de dependencia tu madre por cuidarla es posible gracias a esta legislación que aspira a ayudarnos con la protección de los más mayores.

Qué es la Ley de Dependencia

La Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia, popularmente conocida como Ley de Dependencia, viene a regular una situación que ya existía previamente. Pero antes lo común era que, de la situación de dependencia de un familiar, por ejemplo, nuestra madre, tuviera que hacerse cargo un miembro de la familia –generalmente una mujer- con grandes sacrificios personales y sin ayuda alguna.

El propósito de esta disposición legislativa es, pues, establecer el marco legal básico para garantizar los derechos de atención, servicios y cuidados de las personas dependientes.

Procedimientos por los que se establecen los grados y niveles de dependencia

Para aspirar a las ayudas y pensiones que recoge esta Ley, es necesario que primero sometamos la situación concreta a órganos evaluadores y que se siga un determinado procedimiento administrativo. Una vez tramitado y resuelto, y si cumplimos los requisitos legales, podremos percibir las ayudas pertinentes. El procedimiento consiste en los siguientes pasos:

  • La situación de dependencia debe ser previamente evaluada por órganos de valoración de las Comunidades Autónomas. Tales órganos están compuestos por personas cualificadas en materias médicas, gerontológicas y de asistencia social. Estas personas han de visitar el domicilio del solicitante de las ayudas a la dependencia, baremar la situación concreta. El baremo que aplican es fruto de un previo acuerdo en el seno del Consejo Territorial de Servicios Sociales y del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD). Es el llamado Baremo de Valoración de la Situación de Dependencia, o BVD. Si los evaluados son menores de 3 de años de edad, entonces lo que se aplica es la llamada Escala de Valoración Específica (EVE).
  • Se emplean varios métodos para extraer la información: informes sanitarios y también los del propio entorno de la persona a evaluar; entrevista con la persona y allegados; observación y comprobación empírica sobre el terreno; aplicación de determinadas pruebas y tests de carácter clínico.
  • El baremo de puntos del BVD abarca tres grados de dependencia: moderada, severa y gran dependencia. Dentro de cada grado hay asimismo dos niveles (I y II).
  • Según la puntuación que obtenga la persona evaluada, se pronunciará el dictamen del Consejo.

El sistema de puntos del que hablamos se halla reglamentado por el Real Decreto 174/2011, de 11 de febrero, por el que se aprueba el baremo de valoración de la situación de dependencia establecido por la Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia. Tanto esta Ley como este desarrollo reglamentario han de ser consultados por toda persona interesada en las ayudas a la dependencia.

Cobrar la pensión de tu madre o de algún otro familiar por cuidarla hace que ya no sea el sacrificio que era antes. También hace más fácil y llevadero algo tan necesario como atender a las personas que más nos importan.