Depresión en ancianosComo expertos en cuidado de mayores en Cantabria en mSoluciona queremos hablaros sobre la depresión en las personas mayores. Aunque no es una etapa normal del envejecimiento, es un problema más frecuente del que se cree.

El pasado 7 de abril se celebró el Día Mundial de la Salud y, como todos los años, la OMS aprovecha esta ocasión para movilizar la acción en torno a un tema de salud específico. Este 2017 el tema de la campaña fue la depresión, una enfermedad silenciosa que afecta a más de 350 millones de personas en el mundo.

La depresión es una dolencia muy frecuente, y más aún en edades avanzadas. Se caracteriza por una tristeza profunda y a menudo inmotivada, pérdida de interés y placer por las cosas, sentimientos de culpabilidad, falta de autoestima y de autocontrol emocional, trastornos del sueño, persistente sensación de fatiga crónica, y serias dificultades para concentrarse.

Además, uno de los aspectos más peligrosos de la depresión es que esta tiende de por sí a cronificarse y a hacerse recurrente, de modo que entorpece sensiblemente la vida cotidiana y el desempeño social y laboral de la persona afectada. Si es leve, no precisa de fármacos para ser tratada; no obstante, si es de carácter moderado o grave, sí puede necesitar medicación y atención psicoterapéutica. La depresión es un trastorno fácil de diagnosticar y puede ser tratado por no especialistas en el ámbito de la atención primaria.

En esta post vamos a centrarnos en la depresión en ancianos o personas mayores, el cual es un problema más generalizado de lo que parece, pero que con frecuencia no se reconoce o se confunden sus síntomas. No obstante, para el familiar es fundamental saber si está o no ante un caso de depresión para poder poner remedio cuanto antes.

La depresión se clasifica en los siguientes tipos:

  • Grave o mayor: síntomas que interfieren de manera persistente en el sueño, el apetito (tanto el de comer como el sexual), y en general la capacidad de disfrutar de la vida.
  • Persistente, también conocida como distimia: se trata de síntomas de gravedad menor que los de la depresión grave, pero que tienden a perdurar a los largo de un tiempo prolongado, hasta dos o tres años.
  • Menor: síntomas depresivos que son de inferior gravedad a los de los dos tipos de depresión anteriores, y cuya duración asimismo es mucho más breve.

Síntomas de la depresión en personas mayores

En muchas ocasiones los síntomas de la depresión en personas mayores no son fáciles de detectar, pero síntomas como la fatiga, la inapetencia o el insomnio pueden ser factores a tener en cuenta. Algunas de las señales que te pueden indicar que estás ante un caso de depresión son los siguientes:

  • Estar más confundido u olvidadizo
  • Comer menos. La nevera puede estar vacía o contener comida descompuesta.
  • No bañarse o afeitarse con la frecuencia de antes. Los visitantes pueden notar olores de orina o materia fecal. La ropa puede estar sucia y arrugada.
  • No arreglar la casa.
  • Suspender los medicamentos o no tomarlos de la manera correcta.
  • Aislarse de los demás. No hablar mucho y no responder el teléfono ni retornar las llamadas telefónicas.
  • Síntomas de ansiedad constante.
  • Dificultades para concentrarse.
  • Trastornos de sueño, incluyendo sueño irregular, e hipersomnia o dormir en demasía.
  • Sentimiento de inquietud o irritabilidad.
  • Sentimiento de vacío.
  • Pesimismo y negatividad.
  • Diversas molestias físicas, como calambres, dolores lumbares y musculares, jaquecas, trastornos del aparato digestivo sin causas físicas inmediatas y que no se reparan con el tratamiento médico.

Estos son algunos de los síntomas que pueden presentarse, pero como hemos mencionado anteriormente, la depresión en mayores tiende a ser ignorada o confundida con otras enfermedades que en sus inicios suelen mostrar los mismos síntomas.

Relación entre depresión y demencias

Son varios los estudios que han demostrado que existe una relación entre la depresión y diferentes tipos de demencias. Las personas con síntomas de depresión son más propensas a sufrir algún tipo de demencia o enfermedad que conlleve un deterioro cognitivo. Este dato puede ser positivo para la prevención de dichas enfermedades, ya que si la depresión es realmente un factor de riesgo, pudiendo tratarla se podrían prevenir otras afecciones como, por ejemplo, el alzheimer.

Es un hecho que la depresión en la tercera edad contribuye al deterioro mental y a la aparición de la demencia, la pérdida de memoria y otras enfermedades como Alzheimer, ya que afecta el sistema nervioso central y reduce las concentraciones de folato, vitamina B y ácido fólico en la sangre.

Tratamientos de la depresión en personas mayores

La depresión provoca angustia mental y afecta a las capacidades de las personas para llevar a cabo las tareas cotidianas más simples. Es una enfermedad a la que a veces no se le da la importancia que de verdad tiene y, por tanto, no se trata como debería. Sin embargo, puede tener efectos nefastos en las personas que la padecen provocando, incluso, el suicidio.

No obstante, la depresión se puede prevenir y tratar. Entender en qué consiste es un paso fundamental para reducir la estigmatización que hay en torno a ella y ayudar a otras personas que la padecen a comunicar su problema.

Lo primero que se debe hacer cuando aparecen los síntomas de la depresión es acudir al médico y someterse a un examen físico para descartar otro tipo de enfermedades que desencadenen efectos similares.

A continuación, lo habitual es acudir a un profesional de la salud mental que se encargará de diagnosticar la depresión y trabajar con el enfermo para elegir el mejor tratamiento.

Es importante recordar que una persona que sufre depresión no se va a curar de la noche a la mañana, sino que el tratamiento lleva tiempo y exige colaboración por parte del paciente. En muchos casos, se pueden probar varios tratamientos hasta dar con el adecuado.

En mSoluciona Torrelavega contamos con una serie de profesionales encargados del cuidado de mayores capacitados para identificar la enfermedad y ayudar en su cuidado y tratamiento.