Para el contrato de una empleada del hogar, es preciso realizar unos determinados trámites legales que es necesario conocer. Cuando se va a acometer esta ardua tarea, lo idóneo es contar con el asesoramiento de profesionales.

Desde el año 2012, se ha establecido la obligación legal de dar de alta en la Seguridad Social a la empleada del hogar desde el primer día. Por lo tanto, es imprescindible saber cumplir con los requisitos de la legislación laboral y de la Seguridad Social vigente a día de hoy.

El modelo de contrato de la empleada del hogar

Las retribuciones salariales percibidas por la empleada doméstica vienen establecidas y delimitadas por el Salario Mínimo Interprofesional, que se modifica por disposiciones legislativas del Gobierno cada año. Con el Real Decreto 1462/2018, de 21 de diciembre, el SMI ha conocido unas determinadas modificaciones que repercuten sobre las condiciones remunerativas y el contrato de trabajo de las empleadas del hogar.

El Salario Mínimo Interprofesional se establece a partir de la jornada completa, que abarca 40 horas semanales, y 14 pagas. Partiendo de estos conceptos, se puede percibir remuneraciones proporcionales según el tiempo trabajado, y también pagas prorrateadas si las remuneraciones anuales son 12 y no 14.

El salario mínimo bruto de una empleada del hogar es de 900 euros en 14 pagas, y de 1050 si es en 12 pagas prorrateadas. Se trata de un notorio aumento del SMI en comparación con el año precedente: cabe recalcar que la remuneración mínima legalmente establecida se ha incrementado nada menos que en un 22,3%. Recordemos que el SMI del Real Decreto de diciembre de 2017 ascendía a 735,9 euros brutos al mes en 14 pagas, y a 858,5 en 12 prorrateadas. Estamos hablando, pues, de un aumento que salta a la vista.

Y, por otra parte, hay que subrayar que las empleadas domésticas que trabajan por horas lo harán bajo unas condiciones laborales y salariales específicas. El modelo de contrato de la empleada del hogar por horas conoce, pues, algunas variaciones. La remuneración que perciben es de 7,04 euros por hora trabajada. Y las trabajadoras del hogar cuya actividad laboral no exceda de los 120 días de duración, percibirán además las remuneraciones proporcionales que correspondan a los días festivos y las remuneraciones extraordinarias. Ello constituiría el equivalente a un sueldo diario de 42,62 euros. Siempre y en todo caso habrán de estar dadas de alta en la Seguridad Social, sea el contrato indefinido o temporal.

El contrato de la empleada del hogar en el SEPE

El contrato de la empleada del hogar en 2019 está regulado a través del llamado SEPE: Sistema Especial para Empleados del Hogar.

El Sistema Especial para Empleados del Hogar es aquel que, dentro del Régimen General de la Seguridad Social, engloba la llamada relación laboral especial de los empleados domésticos con su empleador. Estas normas afectan también a aquellas empleadas domésticas que se hallaran cotizando con anterioridad al 1 de enero de 2012: es decir, según el antiguo Régimen Especial de la Seguridad Social de Empleados del Hogar.

Desde el 1 de abril de 2013, las empleadas del hogar integrantes en el SEPE y que trabajen durante un cómputo de horas inferior a 60 horas al mes por cada empleador deberán formular directamente su afiliación, altas, bajas y variaciones de datos si así lo han pactado con sus empleadores. Siempre, las solicitudes formuladas por empleadas del hogar ante la Seguridad Social (altas bajas, variaciones de datos) han de venir debidamente firmadas por sus empleadores.

El modelo de contrato de la empleada del hogar por horas, al igual que el resto de modelos de contrato de empleada del hogar, sea indefinido o temporal, debe incluir una serie de datos básicos:

  • Profesión de la empleada del hogar.
  • Grupo profesional al que pertenece.
  • Funciones que deberá desempeñar.
  • Jornada de trabajo a tiempo parcial o completo, y duración de esta jornada al día, a la semana o al mes.
  • Duración del contrato (si este es temporal).
  • Remuneración especificada en euros brutos, y distribuida en los conceptos salariales correspondientes de salario base y retribuciones complementarias.
  • Distribución del trabajo según el convenio colectivo.
  • Otros aspectos: legislación aplicable en cada caso, cláusulas adicionales, etc.

Contratar a una empleada doméstica es un camino que hemos de seguir con cuidado, siguiendo los requisitos legales, y a ser posible contando con el consejo cualificado de especialistas en estas materias.