Juegos de memoria para mayoresLos juegos de memoria para mayores son una de las mejores maneras de combatir los achaques del envejecimiento neurológico, así como síntomas que pueden ser bastante más serios, o bien para retrasar las manifestaciones de determinadas enfermedades, por lo general asociables a la tercera edad, y caracterizadas por el deterioro de la cognición.

Con los años, se da un cambio en la síntesis proteínica que realizan las neuronas: esta operación se hace más lenta, lo que provoca que la memoria resulte más falible. A ello cabe agregar determinados procesos que pueden causar pérdidas mnemónicas, tanto a largo como a corto y medio plazo.

Sin embargo, hay que discernir entre los tres tipos de memoria: mientras que la pérdida de la de corto plazo es algo bastante normal a las más diversas edades (pues se trata de una insuficiente huella de la síntesis de proteínas en la sinapsis o transmisión de electricidad entre las neuronas) la pérdida de memoria a medio o a largo plazo (sobre personas que ya conocíamos o sobre conocimientos técnicos y profesionales que ya poseíamos y largamente dominábamos, etc) ya por fuerza ha de resultar más preocupante.

El paulatino desgaste neurológico a que se tiende en las edades avanzadas da lugar a unas determinadas exigencias que son mayores que las de otros espectros de edad. Una forma óptima de combatir el deterioro neurológico producido por el envejecimiento es cambiar en la medida de lo posible las rutinas diarias, evitar la automatización de taras cotidianas, para así mantener el cerebro siempre a punto. Actividades que pueden realizarse en este sentido son:

  • Llevar a cabo determinadas tareas de la cotidianidad con la mano contraria a la que suele emplearse habitualmente: así por ejemplo, un diestro puede emplear el mando a distancia o sostener una taza con la mano izquierda.
  • Cambiarse el reloj de pulsera a la muñeca contraria de la que solemos usar.
  • Vestirnos o desvestirnos con los ojos cerrados.
  • Cambiar los trayectos que recorremos para ir a casa, al bar,  a los lugares habituales que visitamos cada día o cada semana, etc.

Estas formas de romper las rutinas y automatizaciones mentales sirven asimismo para estimular la actividad sináptica: esto es, de las conexiones neuronales.

Algunos ejemplos de juegos

Existen muy variados ejemplos de juegos de memoria para mayores. Algunos de ellos, clasificados por grupos, serían los siguientes:

  • Juegos visuales y de asociaciones mentales, tales como los juegos de las parejas (identificar imágenes que se repiten entre sí), de las diferencias casi imperceptibles entre dos ilustraciones aparentemente iguales, y un largo etcétera, sobremanera útil para ejercitar la memoria a corto plazo y la rapidez y agilidad a la hora de percibir detalles, lo que también es muy positivo y beneficioso para la sinapsis neuronal.
  • Diversos juegos de mesa que pueden estimular las capacidades resolutivas, la agilidad mental, el sentido de la estrategia, y también las asociaciones mentales y la memoria misma. Es el caso del backgammon, las damas, el ajedrez o el dominó, así como de numerosos juegos de naipes. A ello cabe añadir otros tantos juegos de mesa tales como el Trivial, que ejercitan la memoria a largo plazo con preguntas culturales, al igual que los crucigramas, que obligan al jugador a recordar o evocar una serie de conceptos para asociarlos y enlazarlos entre sí. Otra buena forma de muscularse mentalmente y de reforzar la memoria.
  • Juegos matemáticos. Algunos juegos de cartas incluyen cálculos matemáticos, como es el caso de la brisca o de la escoba. Además, existen otros tantos juegos que se basan en la aritmética y ejercitan además la memoria del jugador: es el caso del sudoku.