¿Por qué se produce una fractura de cadera en los ancianos?

Llegados a una determinada edad el riesgo de sufrir caídas es más elevado, siendo este el motivo principal de sufrir fracturas de caderas. Puesto que el caerse significa que tienen una pérdida de coordinación o problemas en la vista y dificultad con su equilibrio. Por lo tanto, la caída origina varios tipos de fracturas originadas por la osteoporosis y a huesos débiles.

Causas de la fractura de cadera en ancianos 

Dentro de las causas o factores que derivan de la fractura de cadera de ancianos, encontramos:

– Osteoporosis: Enfermedad que da lugar a que los huesos se debiliten, conllevado que sean más vulnerables a la fractura.

– Género: En este caso, las mujeres son más susceptibles de tenerlas de forma más rápida que los hombres ya que una vez que tienen la menopausia sus niveles de estrógenos disminuyen.

– Herencia: Las personas que poseen huesos pequeños, caucásicos y los asiáticos son más propensos a tener osteoporosis.

– Dieta: La carencia de los nutrientes adecuados cuando se es pequeño también conlleva el riesgo de fractura de cadera. Así como, enfermedades derivadas de trastornos alimentarios como es el caso de la anorexia o la bulimia dan lugar a huesos daños y más proclives por tanto a fracturas de este tipo.

– Consumir tabaco y alcohol: Quienes fuman y beben con asiduidad pueden sufrir perdida  ósea.

– Medicamentos: Cuando se consumen varios medicamentos a la vez o incluso la medicación psicoativa también influye en el riesgo de sufrir fractura de cadera.

– Ambiente doméstico: Las alfombras y los cables eléctricos son peligros para producir tropezones, al igual que la falta de barandillas de escaleras, muebles inestables y la poca iluminación.

– Aspectos médicos: hay ciertos aspectos médicos a tener en cuenta en ancianos ya que conllevan también un factor de riesgo para la fractura de cadera como trastornos endocrinos, como la diabetes tipo 1; desórdenes gastrointestinales; trastornos reumatoides; reposo prolongado en cama o inmovilidad; trastornos del sistema nervioso tales como enfermedad de Parkinson o esclerosis múltiple; la demencia; y la depresión.

Tratamientos recomendables para la fractura de cadera en personas mayores

La mejor opción de tratamiento para evitar una fractura de cadera depende de la edad del paciente ya que así se determinará una opción u otra, es decir, si este tiene menos de 65 años se recomendaría el tratamiento de fijación de la zona que esta fracturada con tornillos, al superar esta edad lo más recomendable es la colocación de una prótesis, con la que se pretendería devolverle al paciente la funcionalidad de la zona fracturada sustituyendo el hueso dañado. 

Actualmente hay varios tipos de prótesis, cuya elección depende de factores como la calidad de los huesos del paciente, la edad de este, o si previamente ha sido sometido a otra cirugía en la zona etc.

Dependiendo de los huesos que van a ser sustituidos se establece una u otra tipología de cadera:

– Total de cadera: Si hay desgaste son las más utilizadas.

– Parcial de cadera: Si existe una fractura en el fermur la parcial es a la que se recurre siendo mucho menos agresiva que la total.

– De revisión: En este caso puede ser total o parcial dependerá, ya que sirve para sustituir la prótesis anterior que se tenga.

– De resuperficialización o resurfacing: Las recomendadas para pacientes jóvenes.

Una vez colocada dicha prótesis no termina ahí el proceso, sino que se debe realizar el anclaje de ella hasta el hueso de la mano de dos métodos:

– Fijación cementada: Cuando existe fractura, para que la prótesis quede sujeta al hueso, se coloca cemento óseo alrededor de ella.

– Fijación no cementada: Imposible usar en personas mayores que tienen una mala calidad ósea. Sin embargo, una fijación mucho más natural que la anterior al utilizar un material que simula la composición del hueso.