Muchas veces hablamos indiscriminadamente tanto de demencia como de Alzheimer como si de una única enfermedad se tratase. Ambas enfermedades tienen una sintomatología parecida por lo que es difícil distinguirlas.

La demencia senil provoca el deterioro de la memoria y ataca de forma directa al lenguaje, la percepción o el juicio. Lo primero que debes tener en cuenta es que la enfermedad del Alzheimer ES UN TIPO DE DEMENCIA. De hecho, es la demencia más frecuente, pero puede aparecer a edades más tempranas y sus síntomas se agravan a medida la enfermedad evoluciona, conllevando en algunos de los casos la muerte del paciente.

Desde mSoluciona Torrelavega queremos ayudarte a distinguirlas. A continuación te presentamos algunas de las diferencias y similitudes entre demencia y Alzheimer.

Similitudes entre Alzheimer y demencia

En ambos casos, que un familiar directo padezca alguna de las dos patologías, mantener niveles de presión arterial altos o ser mujer pueden ser factores  de riesgo.

Una dieta poco saludable o la ausencia de ejercicio físico moderado también suponen elementos que aumentan las probabilidades de padecerlas.

Tanto las personas con demencia como aquellas que tienen Alzheimer, poseen una misma percepción de la realidad.

Tanto la demencia como el Alzheimer se engloban dentro de las denominadas enfermedades neurológicas, siendo ambas irreversibles y degenerativas.

Diferencias entre Alzheimer y demencia

En el caso del Alzheimer, éste degenera hasta provocar la muerte de la persona en la mayoría de los casos, mientras que la demencia no es causa directa de fallecimiento.

Las causas del Alzheimer son desconocidas, pero en la demencia puede ser varias: la secuela de una infección, del consumo de drogas, de tumores, de otras patologías como el Parkinson u otras de carácter degenerativo.

El Alzheimer puede aparecer a edades más tempranas con pequeñas pérdidas de memoria, y aunque la esperanza de vida desde el diagnóstico ronda los diez años, no provoca tanto deterioro físico como una demencia.

En conclusión, ambas se engloban dentro del término demencia pero, según su nivel de evolución, conllevan características y síntomas que las convierten en enfermedades diferentes.

Consejos para familiares y cuidadores de pacientes con estas enfermedades. 

No hay medidas que frenen la aparición de estas enfermedades, pero si ciertos habitos instaurados en la vida cotidiana como son: llevar a cabo una alimentación sana y equilibarada y reazalir una rutina de ejercicios fisicos. 

Por este motivo, el familiar o cuiador deben implicar al paciente en un estilo de vida saludable, a través del control de aquellos factores de riesgo cardiovasculares o el fomento de sus reservas cognitivas y motivacionales. 

Así como, que empleen con la persona con alzheimer o demencia un lenguaje sencillo y claro para dirigirse a ellos, evitando reporchar errores que cometen.

El objetivo principal del cuidador debe ser el de orientar al paciente a la realidad, de una manera pausada sin forzarle, con el adecuado refuerzo positivo, incluso a través de asociaciones como eje fundamental para llevar a cabo esta enfermedad.