Acompañamiento HospitalarioCuando ingresan a un ser querido en un hospital, ello nos provoca, lógicamente, mucha inquietud. La principal de estas inquietudes y dificultades suele ser que no podamos acompañar a estas personas tan importantes para nosotros, durante todo el tiempo que quisiéramos. El problema de compatibilizar la vida laboral con estos desafíos de la vida diaria, se hace arduo de solucionar.

Con frecuencia, alguien tiene que ayudarnos a solventar estas preocupaciones, que resultan absolutamente normales en estas situaciones de tensión. Y, lógicamente, lo preferible en estos casos, es que se trate de un cuidador y acompañante ya experimentado y formado en el trabajo de acompañamiento a enfermos.

Ese profesional idóneo para tales situaciones se halla cada vez más demandado en el mercado por el envejecimiento de la población y unos ciclos de vida muy estresantes. Son acompañantes profesionales cuya contratación puede ayudarnos para asistir a los enfermos en estas situaciones, hacerles compañía, y colaborar, en determinadas tareas, con el personal del hospital.

Estos profesionales del acompañamiento hospitalario pueden adaptarse a los horarios más dispares para su actividad laboral de acompañamiento, seguimiento y apoyo a los cuidados. Son profesionales que pueden estar ahí cuando lo necesitemos, hasta en las horas más dificultosas. Así podrán darnos una mayor seguridad mediante el seguimiento del estado del enfermo. A todo ello hay que añadir que su presencia supone prevenir la soledad del paciente y los trastornos psicosomáticos y daños en la salud que por esta razón puedan sobrevenirle.

Ventajas del acompañamiento a enfermos

Hay diversas empresas de servicios de acompañamiento, especializadas en ofrecer y proporcionar un servicio de acompañamiento en hospitales. Son empresas que cuentan con una plantilla de acompañantes con las cualificaciones necesarias, y pueden proveer de estos servicios a quien los solicite. Son empresas que deben contar con la autorización de la Consejería correspondiente de la Comunidad Autónoma donde desarrollen sus actividades.

Las ventajas de la contratación de un profesional de acompañamiento en hospitales despejan toda duda sobre si es o no oportuno contar con ellos:

  • Se trata de personas profesionalizadas para saber actuar en situaciones especialmente delicadas, que precisan de mayores atenciones al enfermo.
  • Están formados y poseen la experiencia para poner en práctica sus cualificaciones en este ámbito.
  • Cuentan con las habilidades y competencias comunicativas y sociales que les permiten afrontar con éxito las diversas situaciones de tensión con enfermos ingresados.

¿Qué es el acompañamiento a enfermos, en qué consiste?

El trabajo de acompañamiento puede adaptarse a las franjas horarias más dispares y al lapso de tiempo que necesitemos (horas, días, semanas, meses).

Este trabajo de acompañamiento se divide y distribuye en una serie de labores y actividades muy concretas y específicas, que resultan de gran utilidad para el apoyo al enfermo y el constante y permanente conocimiento de su estado:

  • Se trata de un servicio desempeñado por profesionales con experiencia, habituados ya a los horarios más extremos, y a los inconvenientes obvios de los horarios nocturnos y de madrugada.
  • Acompañamiento tanto diurno como nocturno al enfermo en el hospital.
  • Turnos nocturnos que podrán abarcar desde las 8 hasta las 12 horas de duración y de trabajo efectivo.
  • Turnos diurnos que podrán alcanzar hasta las 12 horas de duración.
  • El profesional percibe sus remuneraciones por horas, lo que es una forma de retribución especialmente apropiada para una labor que precisa de todo tipo de adaptaciones y cambios horarios.
  • Los acompañantes vigilarán el estado de salud de la persona a la que estén acompañando y asistiendo. Como sucede con el resto de las labores de apoyo que ahora veremos, se realizará colaborando con el personal del hospital.
  • Apoyo para ayudar al enfermo a recibir sus comidas.
  • Apoyo para la administración, en el horario oportuno y adecuado de los fármacos que el enfermo necesite por prescripción facultativa.
  • Apoyo al enfermo para que este puede asearse y cumplir con su higiene personal.
  • Los acompañantes han de elaborar un informe al día, realizado con todo detalle, sobre el estado de salud del enfermo durante las horas que ellos estén ejerciendo sus tareas de compañía, apoyo y seguimiento.

En ese informe del profesional, deben incluirse datos esenciales como estos:

  • Cuándo se le cambia el gotero al enfermo y la administración del suero.
  • Cuáles son los resultados del termómetro y de las tomas de tensión.
  • Si el enfermo duerme de forma continuada y sin sobresaltos, y cuántas horas.
  • Cuáles son los concretos medicamentos que el enfermo ha debido tomar.

Los servicios de acompañamiento en hospitales son pues, una labor ardua y complicada, que precisa de auténticos profesionales especializados. Quizá esa sea la solución que necesitamos.